
Google ha sido tan amable de mostrarnos sus servidores y, aunque ya era conocido, vemos que se trata de máquinas de lo mas sencillo a nivel técnico. Si entramos a valorar otros aspectos, el hardware esta completamente realizado a medida con las múltiples soluciones imaginativas a las que nos tiene acostumbrado Google, que siempre valora el rendimiento y la eficacia por encima de cualquier otra consideración.
Los aspectos estéticos y de acabado, por ejemplo, son tan espartanos que dificilmente podríamos vender a nuestros clientes unos servidores así.
Y ¿ porque comento todo esto?. Nos sucede muy a menudo que tanto los usuarios como nosotros mismos nos encontramos con el dilema de elegir entre software / programación o Hardware a la hora de optimizar los recursos, obtener una mayor rendimiento y hacer que nuestras webs se carguen más rápido sin saturar el sistema.
Nuestros sistemas de Hosting y Servidores Dedicados estan en la práctica totalidad de los usuarios sobredimensionado, los servidores empleados son muy superiores en potencia a lo que nos muestra Google y por supuesto, las webs que se suelen mostrar son mucho mas sencillas que la del famoso buscador. Entonces, ¿dónde está el problema?, está claro que los programas y desarrollos de nosotros los mortales están lejos de la optimización conseguida por el equipo de Google, que supongo son la flor y nata del desarrollo.
Aconsejo entonces optimizar, optimizar y optimizar código, ya que la máquina es una estructura física que se limita a gestionar la programación y como ya he comentado, casi siempre está sobredimensionada. También es verdad que el tema es algo más complejo y nos debemos a los costes, tenemos que valorar en todo momento si se invierte en desarrollo y programación o se cubren deficiencias a base de potencia de computación.
Incrementar una máquina es a corto plazo más barato que contratar un buen equipo de desarrolladores y el consabido aumento de la RAM nos saca de mas de un apuro. Mi consejo, balancear en la medida de lo posible y apostar por los buenos programas, un mal programa es un lastre que crece con el tiempo.

